Corporación
16.06.2006
Bajo el título “Formación para los cambios: actitudes ante las dificultades y posibilidades”, Manuel Torres explicó que su empresa surgió con una clara vocación innovadora, “el reto por lo desconocido es parte de nuestra naturaleza y es lo que verdaderamente nos apasiona como profesionales” asegurando que “con el tiempo, hemos adquirido una gran capacidad creativa y hemos desarrollado recursos profesionales que nos permiten afrontar con éxito las dificultades que surgen cuando se camina hacia lo desconocido”

Esta vocación innovadora se demuestra en el compromiso del Grupo MTorres con la investigación a la que dedica un 15% de su cifra de ingresos.

Tras explicar que el grupo MTorres surgió en el año 1975, dedicándose a la actividad papelera y que en el año 1986, con una enorme visión pues el sector atravesaba una enorme crisis, abordan el sector aeronáutico desarrollando un “molde universal” que permite la fabricación flexible.

Expuso Manuel Torres que, como empresa familiar y muy preocupado por la solidez de la misma, decide tener otras actividades en las que poder aplicar los conocimientos adquiridos, “provocando sinergias de conocimiento”; así en el año 1998 entran en el sector eólico.

Continuó Manuel Torres su exposición detallando que en el 2004 y con el deseo de poder tomar parte en el desafío español de la Copa América, el Grupo MTorres inicia su actividad en el sector naval; no se consigue el objetivo de poder entrar en el desafío español pero, paradójicamente, sí que lo hace en uno de los sindicatos italianos. Su último reto es la plataforma desaladora flotante, en la que se está trabajando e invirtiendo recursos.

Para Manuel Torres cada crisis, cada cambio supone grandes oportunidades. A su juicio, el secreto está en “la simplicidad frente a lo complicado, en explorar permanentemente posibilidades, mercados y soluciones innovadoras, en asumir riesgos, en un cumplimiento escrupuloso de los compromisos adquiridos y, por último, en superar las expectativas del cliente”. En este sentido, apuesta por el optimismo y la creatividad, huye de la rutina y la mediocridad y aboga por la libertad, la iniciativa y la responsabilidad personal.

UNIVERSIDADES, MOTORES DE BAJO RENDIMIENTO

Nuestro presidente insistió en el papel que juegan las universidades. Lamentó que “éstas son motores de bajo rendimiento donde se pierden muchas posibilidades por falta de medios y estimulo”. Subrayó las dificultades que tienen los profesores a la hora de poder participar en una empresa. A su juicio, el fin superior de la Universidad debe ser el desarrollo de capacidades y actitudes creativas pero, por desgracia, “a los jóvenes se les deja poca capacidad para el desarrollo creativo”. Subrayó “la necesidad de cambiar esta situación si queremos un país desarrollado y que nuestros profesionales no tengan que emigrar”.

Por último, Manuel Torres destacó que “los optimistas creemos que la ciencia y la tecnología tienen solución para casi todo y esto representa nuevas oportunidades de desarrollo y negocio para las sociedades más evolucionadas; con más conocimiento y más capacidad creativa.”

Este IV Encuentro contó con la presencia de Emilio Barberá, secretario autonómico de Universidad, Ciencia y Tecnología, y de Jaime Gómez Hernández, director general de Coordinación de Infraestructuras Científicas y Tecnológicas, así como representantes del mundo universitario y de una veintena de empresas valencianas.